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Minería en el espacio: ¿Qué significa para la economía?

Minería en el espacio: ¿Qué significa para la economía?


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La minería de cuerpos celestes y la investigación, así como el uso de recursos espaciales, ha pasado de la ciencia ficción a una realidad palpable, considerando a los asteroides cercanos a la Tierra como candidatos para las primeras incursiones mineras fuera de nuestro planeta.

Ya existen iniciativas a escala internacional que abordan estas actividades futuras con seriedad y rigor.

El presidente Obama firmó la llamada “Ley del Espacio”, aprobada por el Congreso de Estados Unidos cuyo último título permite a las empresas del país explotar la minería espacial y la apropiación de asteroides y otros “recursos espaciales”.

El concepto de “minería espacial” comenzó a desarrollarse a principios de los 90, pero cobró impulso el 25 de noviembre de 2015 cuando el presidente Obama firmó la llamada “Ley del Espacio”, aprobada por el Congreso de Estados Unidos.

Su último título permite a las empresas del país explotar la minería espacial y la apropiación de asteroides y otros “recursos espaciales” por parte de particulares y empresas si consiguen la tecnología para mover y explotar los cuerpos ricos en minerales como platino, oro, hierro o agua.

La ley deja en claro que quien sea capaz de recuperar recursos de un asteroide tiene derecho a "poseerlo, transportarlo, usarlo y venderlo". Sin embargo, esto no es algo nuevo ya que los estadounidenses han transgredido las reglas del derecho marítimo al espacio.

Además de eso, Estados Unidos no puede reservarse los derechos de soberanía porque la reclamación de cuerpos celestes por parte de los gobiernos está expresamente prohibida en el Tratado Internacional del Espacio Exterior firmado dentro de la ONU en 1967.

Este tratado establece que las naciones no pueden tener territorios en el espacio, es decir, ningún país puede reclamar la propiedad exclusiva sobre ningún cuerpo celeste.

Por tanto, ha comenzado la carrera por la lucrativa exploración y explotación privada del espacio, y solo es necesario que los avances tecnológicos lo permitan.

Es algo en lo que las empresas ya están inmersas y que podría resultar tremendamente rentable a nivel espacial.

Estas empresas están invirtiendo en desarrollar sondas capaces de acercarse a asteroides para intentar explotar sus recursos, que son innumerables.

También están intentando encontrar a los candidatos más adecuados para sus primeras expediciones entre los cuerpos rocosos que orbitan la Tierra o se acumulan en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter.

Carrera hacia los asteroides

Hay muchas empresas interesadas en asteroides como Deep Space Industries, Orbital Sciences Corporation, Mars One, Bigelow Aerospace, etc. La empresa aeroespacial Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, está construyendo un cohete llamado New Glenn.

La firma SpaceX, fundada y dirigida por el empresario Elon Musk, fundador de Tesla Motors y PayPal, está llevando a cabo misiones de carga a la Estación Espacial Internacional con su cohete reciclable Falcon 9 Dragon y tiene planes para el futuro más allá de la órbita terrestre.

Planetary Resources, un grupo apoyado por los ejecutivos de Google Larry Page y Eric Schmidt, el director de cine James Cameron, el magnate Richard Branson, propietario de Virgin, y otros accionistas de Silicon Valley también están en la carrera.

Se estima que algunos asteroides podrían contener todo el platino obtenido de las minas terrestres en toda la historia y tener un precio de mercado de cientos de miles de millones de dólares.

De hecho, se presume que algunos contienen hierro, níquel o cobalto en cantidad suficiente para cubrir las necesidades de la Tierra durante 3.000 años.

La firma de investigación de Wall Street de Bernstein dice que un gran asteroide llamado 16 Psyche en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter con una extensión de 200 kilómetros de ancho podría contener suficiente mineral de níquel para cubrir la demanda humana actual durante millones de años.

Hay unos 12.000 asteroides que pasan cada año cerca de la tierra, desde grandes rocas hasta fragmentos de varios kilómetros de diámetro. Además, sería más fácil aterrizar en el 10% de ellos que en la Luna.

Sin embargo, la fiebre por la conquista de asteroides sigue tan fuerte como siempre y la batalla por explotar comercialmente las riquezas del espacio apenas ha comenzado.

El esfuerzo es aún más acalorado si tenemos en cuenta que muchas de estas materias primas indispensables para la industria moderna como el zinc, estaño, plata, cobre, plomo, etc., podrían agotarse en la Tierra a lo largo de este siglo.

Combustible espacial

Pero todo el interés que despiertan los asteroides no se acaba únicamente en la cuestión económica.

Aparte de la extracción de minerales y metales preciosos, se considera que los fragmentos de roca cuya resistencia, muy similar a la del hormigón, les ha permitido existir desde hace miles de millones de años. Y esto podría servir como apoyo logístico para futuros asentamientos humanos en Marte.

Además, podría ofrecer agua, oxígeno y otros elementos que podrían usarse para producir combustible y sistemas de respaldo vitales en el espacio a un costo mucho menor que transportarlos desde la Tierra. También se espera que los asteroides nos ayuden a llegar al planeta rojo.

Esto se debe a que el uso de recursos capturados para propulsar sondas espaciales y mantener vivos a los astronautas de sustancias que no se encuentran en la Tierra es la única forma de permitir el desarrollo espacial permanente.

Un viaje a Marte sería mucho más barato y eficiente si pudieras conseguir algo de combustible en el camino.

Y es ahí donde intervienen los asteroides y la Luna, que será fundamental para colonizar la presencia humana en el suelo marciano como prueba preliminar.

El planeta rojo siempre ha sido objeto de la imaginación del ser humano que ha mirado al planeta con ojos llenos de conquista.

La luna cayó en nuestras garras en 1969, aunque abandonamos su exploración demasiado pronto, y Marte ha sido el objetivo de la NASA desde que comenzó a enviar sondas a mediados de los años 60.

Asteroides y la luna, objetivo inmediato

En cuanto a la Luna, es una gran reserva de materias primas que están en proceso de agotarse en el planeta.

Con los recursos naturales disminuyendo minuto a minuto debido a la alta demanda de la industria mundial y el crecimiento exponencial de la población, la Luna presenta una abundancia del isótopo Helio-3.

Se trata de un gas muy escaso en el planeta, que podría convertirse en el combustible no contaminante ideal para una nueva generación de centrales nucleares de fusión controlada, sin olvidar la riqueza del suelo lunar en titanio, hierro y aluminio.

Es por eso que Europa puso la mira en llegar a la Luna y Japón, además de México, planeaba lanzar su primera misión al satélite en 2018.

Sin embargo, el director de la NASA, Charles Bolden, declaró en 2013 que la agencia descartó “realizar una misión lunar habitada”, aunque no “la posibilidad de participar en ella si es realizada por otro país o es producto de una asociación con compañías privadas."

En este contexto, la NASA ha planteado la idea de compartir sus conocimientos, sus ingenieros y el acceso a sus instalaciones y equipos con empresas estadounidenses para ayudar a concebir y construir dispositivos robóticos capaces de aterrizar plantando cargas entre 30 y 500 kilos.

Con presupuestos razonables, será posible enviar misiones para habitar la Luna en una década.

Está claro que tanto la Luna como los asteroides son objetos de minería en el espacio y hay varios países y unas pocas empresas enfocadas en la exploración y uso de recursos extraterrestres.

Profundizando un poco en la historia, la minería espacial tiene sus antecedentes en los especialistas norteamericanos del Bureau of Mines, la organización minera oficial de Estados Unidos.

Esta organización probó las posibilidades reales de la minería en la Luna, incluyendo los equipos de excavación y trituración que podrían utilizarse en esa atmósfera nula, su transporte, mantenimiento y las posibilidades de utilizar ciertos compuestos minerales.

Minería espacial y economía

¿Podrían los asteroides convertirse en una futura fuente de recursos? Algunas empresas ya están comenzando a subirse al tren de la minería espacial, abriendo la puerta a grandes posibilidades pero también inmensos desafíos.

Hay dos cosas que debes saber sobre los asteroides: una es que pueden causar nuestra extinción y la otra es que pueden hacernos ricos. Para el primero, hay evidencia sustancial y para el segundo, no tanto.

Dicho esto, ¿serán los asteroides una fuente de recursos pronto? ¿Llegará la voracidad humana a la luna y a otros cuerpos celestes para la minería y los recursos?

Lo único claro, por ahora, es que se necesitarán décadas para saber si quienes invierten hoy en minería espacial son visionarios o simplemente locos.

El sistema solar no es un diagrama de libro de texto en el que los planetas evolucionan limpiamente alrededor del sol. En el espacio interplanetario, hay millones de cuerpos celestes de multitud de formas y tamaños, sin guardias de tráfico que ordenen sus órbitas.

Al menos 18.000 de ellos o los asteroides cercanos a la Tierra (NEA) se acercan a nosotros a menos de 1,3 veces la distancia al sol. Y quedan muchos NEA por descubrir.

La Tierra viaja por el espacio como por una carretera en dirección opuesta. Cada día, varios objetos de pocos metros de diámetro caen sobre el planeta que se desintegra en la atmósfera.

Los objetos preocupantes son algo mayores. En 2013, un asteroide de 20 metros de diámetro explotó sobre la ciudad rusa de Chelyabinsk, liberando energía decenas de veces más alta que la bomba de Hiroshima e hiriendo a más de 1.200 personas.

Es el objeto más grande del que se ha informado desde 1908. Luego, hubo otra explosión similar en Tunguska, Rusia. Ningún programa de detección de asteroides lo vio venir.

Las agencias espaciales no dedican cada vez más recursos a mirar el cielo en vano. Lo hacen de modo que si un asteroide realmente va a representar un peligro para el planeta, les da tiempo para hacer algo al respecto.

Pero los asteroides, además de la desconfianza y la curiosidad científica, son restos intactos de los materiales con los que se formaron los planetas hace 4.600 millones de años. En el espacio, aparentemente hay miles de millones de dólares en forma de metales, combustible y compuestos esenciales para la vida.

Chris Lewicki, director de Planetary Resources, una de las empresas que tiene la minería espacial como uno de sus objetivos centrales incluso mencionó que en principio, se podría hacer cualquier cosa con los metales que extrae de los asteroides. Como él lo ve, el universo es su fábrica minera.

Un sitio web llamado Asterank, creado por un ex ingeniero de Google y luego comprado por Planetary Resources estima el valor de los asteroides. Toma en cuenta lo que se conoce sobre su composición y estima su valor en más de un billón de dólares.

Por tanto, las implicaciones económicas de la minería espacial son inmensas e innegables si se exploran al máximo todas sus posibilidades. Posiblemente podría perturbar la economía de la tierra en gran medida, pero es un mal necesario si queremos que la vida en la tierra se mantenga durante cientos de años.

Máquinas sofisticadas para el futuro

Se prevé que en el futuro se utilizarán equipos avanzados mediante mandos a distancia y máquinas que sean simples, ligeros y resistentes.

También se espera que explotemos los recursos naturales del espacio que brindarán un apoyo vital a los asentamientos humanos en satélites como la Luna y planetas como Marte.

Contemplar el futuro es lo más inteligente en lo que respecta a la vida en la tierra. La ciencia, que es en definitiva la que ha resuelto los graves problemas planteados a la humanidad a lo largo de su historia, será la que nos saque del planeta y nos lleve a la conquista del cosmos.

Será necesario utilizar la energía y los recursos minerales del espacio para sustentar la vida futura en la Tierra.

Nadie puede predecir el futuro con certeza. Como dijo Mark Twain, "la predicción es difícil, especialmente sobre el futuro". Sin embargo, lo que es innegable es que estamos en el inicio de nuestro éxito en la exploración del espacio.

Aunque en ocasiones la realidad es más lenta que nuestros deseos, en el próximo medio siglo habitaremos la Luna y Marte, estaremos revoloteando otros planetas del Sistema Solar, y extraeremos los minerales de los asteroides. El primer terrícola incluso podría nacer en una base espacial.

¡Esperemos que el siglo XXI nos traiga muchas respuestas a innumerables interrogantes que aún quedan por resolver y otros descubrimientos con los que aún no hemos podido soñar!


Ver el vídeo: Clase 01 Economía Minera UNAM (Junio 2022).